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Hashihime. Trad. Princesa del río. Personaje femenino del folklore japonés que realizó un ritual de maldición por celos y acabó convertida en un demonio que amenaza a las parejas en el puente del río Kawase.  

Hechizo: del latín "facticius", ficticio. En magia, acto, fórmula o influencia de origen sobrenatural que provoca alteraciones en el objeto al que está destinado. Los cambios producidos pueden ser benéficos o maléficos según la intención del que lo ejecuta.

Heka: Potencia creadora en el Antiguo Egipto. Es el principio de toda energía y movimiento, es la capacidad del cambio, de ahí que sea la palabra designada para la Magia.  

Heka (dios): representación divina de la potencia creadora (v. Heka). Su iconografía varía entre un hombre adulto coronado y con dos serpientes cruzadas o un niño que se lleva un dedo a la boca. En los textos se dice que Heka es anterior a los propios dioses, aunque posteriormente se le asignaron como padres Khnum o Ra. No tuvo templos propios, pero sí recibió culto en Heliópolis o Esna. 

Hekay/Hekau: palabras mágicas egipcias (Heka) o quienes hacen uso de ellas.

Hidromancia: Adivinación con agua, suele realizarse observando el movimiento o reflejos del agua de un recipiente, en el cual pueden estar escritos determinados signos o deseos.

Hipocéfalo: Amuleto en forma de círculo, fabricado en papiro o lino, que se colocaba bajo la cabeza de los difuntos en Egipto. En él se encuentran representados o escritos textos mágicos que ayudarán al difunto a recuperarse en el Más allá. 

Huang Di: El Emperador Amarillo, divinidad del Cielo a la que se atribuye el zodíaco chino, la medicina tradicional, las artes y la planificación, en su faceta de dios de la guerra.

Huevo de serpientes: según Plinio, los druidas se esforzaban por localizar en una época concreta en que las serpientes se reunían y entrelazaban, lanzando un baboso huevo al aire o al agua, donde flotaba, y que, una vez obtenido, quien lo llevara tendría gran oratoria y habilidades para relacionarse con la nobleza. Este huevo se ha querido identificar con alguna clase de erizo de mar o con las que actualmente se llaman piedras brujas o piedra víbora, que no son más que piedras sumidoras vítreas, es decir, piedras que, por su composición, el agua agujerea, aligerándolas y dando curvatura, y cuyos agujeros pueden considerarse los dejados por los colmillos de una serpiente. Estas piedras son portadas como amuletos.