Adivinación con dijes o "charm casting"

10.02.2026

Este sistema de adivinación comparte todos los aspectos de la cleromancia, cuya variedad hemos visto en artículos anteriores. Usar dijes añade una facilidad visual e interpretativa.

Los dijes son pequeñas figuras de metal o minerales, que tradicionalmente se han usado como amuletos o talismanes tanto en la cultura popular como en la joyería más sofisticada. Empezaron siendo figuritas o medallas que se llevaban encima, o que se regalaban a bebés y niños para protegerlos y desearles suerte. De alguna forma, eran la versión "barata" y sin miedo a perderse de los relicarios religiosos. Su popularidad y su progresiva fabricación en masa en el mundo moderno ha dado lugar a la colección o reunión de los mismos, desembocando en la interpretación de sus posiciones cuando están todos juntos.

Para algunos, los dijes, al ser pensados como "amuletos o talismanes", ya tienen ese valor en sí mismos. Por ejemplo, una cruz o un nazar (ojo turco) siempre tienen una intención o mensaje automático. En cambio, símbolos más comunes pueden necesitar una preparación ritual para convertirse en tales: así, con el ashé en las culturas afroamericanas, con oraciones o con baños de luna en las culturas occidentales, etc.

Dependiendo de la cultura y la sociedad, los dijes pueden cambiar para adaptarse a los símbolos más conocidos. No obstante el uso de dijes desde antiguo parece estar más extendido en la América prehispánica y posteriormente latina, algunas comunidades africanas y afrocaribeñas, en el mundo mediterráneo y alguazas zonas de Asia: siempre las figuras que se utilizan tienen un valor reconocible. Aún así, en la actualidad la adivinación con dijes o "charm casting" se ha extendido también entre los norteamericanos, e incluso se han mezclado métodos tradicionales asiáticos con los objetos más generales. Por ejemplo, los abanicos, que antes sólo eran comunes en China o España, se han adoptado como símbolo de suerte en varios países donde ni siquiera se hacía uso del mismo. Esto es, en parte, consecuencia del New age y la globalización.

Por citar unos ejemplos de variaciones interpretativas, una bolsa con dinero o un trébol de cuatro hojas son amuletos fácilmente identificables, al igual que una herradura o un ojo turco. Algunos, como el barco, siempre han evocado el viaje. Otras, como el elefante, dependen de si en el entorno se conoce que es un símbolo de abundancia en India, o si se le da otro significado, como la resistencia o la memoria.

Se añaden además otros pequeños objetos personales, que tengan un significado especial para la persona, como pueden ser botones, anillos, conchas, piedras, pendientes, monedas...

Pero a esto hay que sumar la interpretación personal de la persona que hace la consulta. Como ocurría en la adivinación por los posos del té o taseomancia, hay elementos que pueden tener diferentes significados dependiendo de las experiencias del individuo. Por ello no se recomienda hacer lecturas a terceros incluyendo objetos personales, sino sólo los genéricos. Los dijes abren demasiadas puertas a la interpretación, una cruz puede ser esperanza para un creyente cristiano pero causar rechazo en quien ha vivido oprimido en un ambiente religioso o no profesa dicha fe; un anillo puede simbolizar una unión, pero no tendrá el mismo sentido para unos futuros esposos que para alguien que haya enviudado recientemente o se haya divorciado; un árbol no transmite lo mismo para quien vive en el campo que para quien vive en una gran ciudad; un candado no significa lo mismo para quien quiere cambiar de trabajo que para quien está buscando piso nuevo... Y así un largo etcétera.

Dicho esto se entiende que tampoco se podrán encontrar fácilmente grupos de dijes idénticos a otros. Esta variedad es un punto en contra para la difusión de este sistema de adivinación, pero por otra parte es lo esperable de una tradición popular espontánea en diversas zonas geográficas. Aún así, más adelante veremos los que se repiten con más frecuencia.

Para la lectura de los dijes, como en cualquier otra mancia con objetos, se debe delimitar la zona a interpretar con un paño o dibujo, plancha, etc.

En general, la lectura de los dijes comienza por descartar aquellos que caigan fuera del espacio. Después, se comienza la lectura por el más cercano al consultante, y progresivamente por los que hayan caído al lado de éste , cuyos significados se van hilando. Del mismo modo los dijes más alejados se toman por cosas aisladas lejanas o de poca influencia. Aunque esto es lo más habitual también hay personas que prefieren comenzar la lectura de los dijes a partir del dije que les haya llamado más la atención.

No hay un número determinado de dijes a usar, algunas personas usan todos sus dijes, otras hacen una selección según el ámbito de la pregunta que vayan a realizar, otros diferencian y apartan dijes positivos y negativos para hacer preguntas de sí o no. Por ejemplo, si entre todos los posibles amuletos y símbolos se escogen un sol y una nube, una sonrisa y una cara triste, una flor y una calavera, pueden distinguirse claramente significados positivos o negativos, que se interpretarán según la cercanía con la que caigan al consultante, o el mayor número de ellas boca arriba.

Los objetos más comunes que pueden encontrarse en un grupo de dijes destinados a la adivinación son los siguientes, pero por supuesto está lista no es ni mucho menos definitiva:

Dijes comunes:

- Trébol de cuatro hojas

- Bolsita de dinero

- Herradura

- Ojo turco o nazar

- Sol

- Luna

- Llave

- Cruz

- Ángel

- Estrella

- Barco

- Ancla

- Pentagrama

- Planta o árbol

- Bicicleta, coche o moto

- Espejo

- Campana

- Balanza

- Paraguas

- Nube

- Copo de nieve

- Maleta

- Calavera

- Arcoiris

- Copa o botella

- Zapatos

- Manzanas o fresas

- Sobre de carta


Dijes de animales:

- Elefante

- Búho

- Lobo o zorro

- Ciervo

- Abeja

- Mariposa

- Caballo

- Pájaro volando o alas

- Delfines o sirenas

- Escarabajo

- Paloma

- Gato

- Serpiente


Objetos usados como dijes:

- Moneda

- Anillo o rueda

- Botón

- Candado

- Corazón

- Concha o caracola

- Pieza de dominó

- Mineral de preferencia

- Flor

- Instrumentos musicales

- Reloj

- Diente o colmillo

- Runa de preferencia


Como ya dijimos es imposible mencionar absolutamente todas las posibilidades, ya que incluso un hilo de lana o una chapa de cerveza, si tienen unido un recuerdo único, pueden convertirse en uno de los dijes a usar. Aun así este pequeño listado deja entrever fácilmente las relaciones entre símbolos y significados tradicionales de los que hablábamos al principio.

Al igual que ocurre con las runas, huesos u otros métodos de adivinación, existen también plantillas o tiradas concretas. Empero, dado que los dijes NUNCA han estado sistematizados, a título personal nos resulta un poco rebuscado y comercial el hecho de cerrar métodos y significados.

Pietro V. Carracedo Ahumada - pietrocarracedo@gmail.com

Bibliografía:

-Anuwen, R. Charm Casting: Using everyday objects to connect with your intuition, 2021

-Biedermann, H. Diccionario de Símbolos. Paidòs, 2013


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