Baopuzi, el gran grimorio chino
Si bien en Europa florecieron los grimorios a los que estamos acostumbrados, en China la magia y la alquimia no fueron menos, y el Baopuzi (抱朴子) es la prueba de ello. Data del S.IV, es decir, se encuentra temporalmente más cercano a los papiros mágicos griegos que a la magia medieval y renacentista.
Este grimorio, cuyo nombre significa : "El que abraza la sencillez", fue escrito por Ge Hong (o Ko Hung, 葛洪), sabio de la dinastía Jin, y por lo cual puede encontrarse también bajo el titulo "la sabiduría de Ge Hong". Baopu-Zi era un mote o sobrenombre con el que conocían a Ge Hong, y que hacía referencia a su tranquilidad de espíritu.
El autor
Ge Hong da su propia biografía en algunos capítulos del Baopu-Zi, suficientemente fiables al mencionar enfrentamientos políticos y militares que coinciden temporal y territorialmente con su vida, y con otras crónicas conservadas, como el Libro de Jin.
Nació cerca del actual Nankín, y a pesar de que según él mismo no le gustaba ni jugar ni estudiar, con unos trece años, al morir su padre, acabó estudiando con maestros que, como era habitual entonces, trataban todo tipo de estudios científicos y esotéricos.
La situación política inestable le impidió hacer mayor carrera académica de joven, por lo que fue militar y participó en la defensa de la Dinastía Jin, apagando varias revueltas. Promocionado por sus superiores, en los tiempos tranquilos quiso viajar al norte para retomar los estudios, pero en el Norte continuaban los enfrentamientos, así que fue obligado a marcharse hacia el Sur, a Guandong. En Luofu, una de las cuatro montañas sagradas del Taoísmo, es donde más aprendió y redactó partes de su obra magna, el Baopuzi.
Casado con la hija de un funcionario benefactor, en el año 314 regresa a Nankín, como militar premiado y cubriendo varios puestos de funcionariado para los ministros. Viajó por diferentes regiones recogiendo obras y tradiciones, hasta que fue retenido con toda su familia en Guandong, donde lo querían como funcionario. Ge Hong rechazó repetidamente los puestos ofrecidos y acabó regresando a Luofu.
Sabemos que murió aquí en 343, y que la leyenda taoísta dice que abandonó su cuerpo, que quedó vacío y ligero "como un sobre de papel", convirtiéndose en un inmortal.
A pesar de que el Baopuzi es su obra más reconocida, se le atribuyen al menos dos obras importantes más, que suman valor a su faceta filosófica y esotérica: Biografía de los seres inmortales (Shénxiān Zhuàn, 神仙傳), y Disección de los misterios del bosque de los sueños (夢林玄解, Mènglín Xuánjiě)
El Baopuzi
El objetivo principal de esta obra tiene un fuerte componente filosófico, ya que busca la inmortalidad, sobre todo mediante alquimia (véase artículo sobre la alquimia en China), aunque también presenta uso de talismanes, habla sobre seres espirituales y demonios, el uso de hierbas etc, como en un libro de magia occidental. No obstante, también encontramos secciones que no tienen paralelo en los grimorios europeos, como meditaciones, técnicas marciales o de chi kung (氣功).
La obra se divide por su naturaleza en dos partes: veinte Capítulos internos o Neipian 內, y cincuenta Capítulos externos Waipian 外篇. Aunque esta es la traducción más habitual, nosotros nos decantaríamos más por llamarlos capítulos esotéricos y capítulos esotéricos. En sus inicios estos bloques de capítulos se encontraban divididos, y no fue hasta su impresión en el S.XV que se unieron para ser una misma obra. El propio Ge Hong, hablando sobre la redacción de los capítulos, divide estos bloques como la parte taoísta y la parte confucionista, o dicho de otra forma, la parte tradicional-espiritual y la parte ética-filosófica.
Uno de los méritos de Ge Hong es establecer que ninguna de las dos partes, taoísta y confucionista, funcionan por separado. Para obtener la inmortalidad, no basta con ser un mago que haga hechizos todos los días, ni tampoco ser un eremita que no se relaciones con nadie y solamente se dedique a meditar. Para Ge Hong, la inmortalidad solamente se alcanza cuando se integra una armonía espiritual en la vida social.
Aún así debe hacerse un inciso en lo que se refiere a los capítulos donde trata la alquimia y la medicina. La alquimia y la medicina tradicional estaban muy unidas, y hubo grandes avances químicos, por lo que está sección no puede simplemente enmarcarse en "esoterismo". Quizás el caso más famoso del Baopuzi es que habla de la separación y reunificación de elementos químicos, concretamente del mercurio y el azufre formando cinabrio, y pudiendo separarse y juntarse de nuevo mediante calor.
En cuanto a la medicina, muchos de los medicamentos o terapias recomendados por Ge Hong tuvieron importancia por su expansión, ya que su medicina tradicional y espiritual siguió siendo más accesible e igualmente efectiva que los avances que vinieron después. Empero, al igual que ocurrió en la alquimia y medicina de Occidente, hoy sabemos que consumir cinabrio o mercurio son muy perjudiciales para la salud.
Uno de los méritos de Ge Hong es establecer que ninguna de las dos partes, taoísta y confucionista, funcionan por separado. Para obtener la inmortalidad, no basta con ser un mago que haga hechizos todos los días, ni tampoco ser un eremita que no se relaciones con nadie y solamente se dedique a meditar. Para Ge Hong, la inmortalidad solamente se alcanza cuando se integra una armonía espiritual en la vida social.
La mayoría de la obra se presenta bajo un método socrático o mayéutico, donde alguien plantea una pregunta, y Ge Hong responde. Aún así los capítulos que más llaman la atención son aquellos de la parte taoísta, donde presenta rituales. Dado que es también el propósito de Abracademica, veamos alguno de ellos:
Talismanes Fu
Ge Hong critica bastante la superstición, sin embargo parece estar lo suficientemente convencido de la eficacia de ciertos sellos mágicos, probablemente por sus asociaciones astrológicas. En el Baopuzi estos sigilos pueden estar tallados, pintados/escritos sobre tablas de madera de melocotonero... El bambú era la otra gran planta cuyas hojas y tallos permitían crear talismanes y amuletos, destinados en este caso a logros más inmediatos o mundanos.
Sin embargo, rápidamente fueron sustituidos por el papel amarillo clásico de los talismanes, con tinta roja (y que hemos visto que son comunes también en otras zonas de Asia (v. artículo sobre Bujeok: talismanes coreanos de papel)
Uno de los más reputados es el "Laojun en la montaña", que invoca a Laozi, como protector. Su uso se recomendaba (y recomienda) en las entradas de los hogares, y de ser posible,.ocho tablillas en las ocho direcciones del Feng Shui.
Otros son reunidos en grupos, por ejemplo los Cinco sellos de Laozi, también destinados a la protección del hogar, y de los que se cree que tienen vínculos astrológicos.
En el Baopuzi se establecen ciertas creencias que realmente pasaron al mundo popular pero nunca fueron establecidas en esta obra. El ejemplo más claro es el llamado Talismán de los 49 secretos. No tenemos una ilustración del mismo. Otros piensan que deben escribirse en el papel los 49 ideogramas correspondientes... pero no existe ninguna copia del Baopuzi donde aparezca indicado cuáles o cómo son.
Así pues, en el esoterismo chino encontraremos hechizos y taismanes consistentes en la acumulación de 49 o más ideogramas mágicos, por la idea de su potencia, pero nunca tendremos el supuesto original.
Los Nueve Caracteres o los Mantra
El nueve es un número que ganó fuerza como mágico, por eso gran parte de las oraciones y mantras tienen este número de palabras o ideogramas. A pesar de que sí eficacia consiste en su pronunciación, también hay casos donde se pueden encontrar por escrito. Veamos algunos de ellos:
- La invocación de los Seis Jia o Seis guardianes, es una oración taoísta, repetida como mantra, destinada a la protección de los viajeros por su presencia.
"光乎日月,迅乎電馳"
Lin Bing Dou Zhe Jie Zhen Lie Qian Xing
"Que los espíritus desciendan y formen batallón para seguir hacia adelante con seguridad".
- Los Nueve Caracteres son otro talismán muy apreciado, a medio camino entre el talismán Fu y el Mantra mágico, destinado a la mejora de la energía y el poder personales:
"光乎日月,迅乎電馳"
guāng hū rì yuè,xùn hū diàn chí
"La luz del sol y la luna, la velocidad y la fuerza del estruendo de una carrera de carros de caballos"
Estos caracteres pueden ser recitados o escriyos en diferentes soportes, ya sea papel de talismán, una prenda de ropa, o en monedas clásicas. Un detalle es que se prefiere escribirlos de la forma más arcaica posible.
-El Mantra secreto de Liu Ja (para todo propósito)
臨兵闘者,皆陣列前行
Lín bīng dòu zhě, jiē zhèn liè qián xíng.
"Los soldados frente al enemigo, todos se colocan en formación y avanzan."
Aunque se encuentre frecuentemente escrito en Talismanes budistas, se trata de un ritual dedicado a los dioses-montaña y a los dioses-río. Se atan cinco cintas de seda de colores (hacen referencia a los cinco elementos) en la muñeca o a un palo y se sube a la montaña o se accede hasta el río en cuestión. Allí se hace entrega como ofrenda de las cintas de seda.
El texto especifica: <<Cuando te encuentres en una de las montañas sagradas, en el momento correspondiente a Jia Zi (entre las 11 y las 13) cuelga cinco cintas de seda de los cinco colores (12,25 cm aprox) en una roca o risco; al colocar la cinta sobre la piedra, susurra para tus adentros el Mantra Secreto de los Nueve Caracteres de Liu Jia y formula tu deseo... >>
Hechizos de protección contra personas, enfermedades, mala suerte...
El sistema más sencillo que se presenta en el Baopuzi es el fushui o Talismán de agua, que básicamente consiste en quemar un talismán Fu con signos de protección y beberse las cenizas. Es muy versátil por su fácil preparación y porque realmente puede escribirse lo que uno quiera en el fu, protección general, contra un enemigo, de viajes, de un parto...
Para algunas heridas y enfermedades, el sistema recomendado en esta obra es utilizar o bien el talismán como ingrediente del emplaste, o aplicar las hierbas y cremas correspondientes y frotar o cubrir la zona con estos talismanes.
Para protección en general y para curación existían los Yuezhang o Sellos Yue. Se trataban de una serie de ideogramas (en algunos casos más de 100) que eran dibujados o estampados en un largo y/o grande papel mágico amarillo. Se consideraban útiles para todo, desde un poco de fiebre a un exorcismo. A causa de su tamaño y complejidad, el estándar se situó en unos 10 cm de alto, no obstante, encontramos que también se empezaron a hacer estampaciones e impresiones en arcillas, para de este modo poder llevar una parte encima como un amuleto más (yinba). Estos pedazos de arcilla también eran enterrados o tirados al agua en lugares conflictivos y peligrosos, como garantía de bienestar para quienes vivían ahí.
Protección atravesando montañas y ríos
Los peligros de la montaña no se limitaban a espíritus o demonios, sino a los peligros del clima y el terreno, además de las serpientes. En el Baopuzi se reúnen varios rituales, algunos más complejos que otros, para ir protegido:
<<Antes de adentrarse en las montañas, conviene prepararse en casa con antelación aprendiendo primero a realizar hechizos de protección. Visualiza el sol y la luna, así como al Pájaro Bermellón, la Tortuga Negra, el Dragón Azur y el Tigre Blanco, para que protejan tu cuerpo. Al llegar a bosques o zonas de árboles y hierba, inhala tres veces por el lado izquierdo, retén el aliento y luego exhala hacia la vegetación de la montaña. Imagina que este aliento se torna rojo, como nubes y niebla, y se extiende a lo largo de decenas de metros a tu alrededor. Si te acompañan otras personas, independientemente de cuántas sean, haz que se alineen y exhala el aliento sobre ellas. De este modo, aunque pises una serpiente, esta no se atreverá a moverse, e incluso es posible que no llegues a encontrarte con ninguna... >>
Para caminar por las montañas o por países desconocidos, existían talismanes cuyos símbolos recreaban mapas (tu 圖), o también cartas astrales: era protectores para que la persona llegara a su destino sin perderse.
Por otro lado, la insistencia en los ahogos nos hace pensar en las penurias y necesidades que debían pasarse en esa época con la lluvias o las crecidas de ríos. Algunos son parecidos a la magia actual, como aquél que pide llevar encima como amuletos un pez tallado en marfil, preferentemente hueso de rinoceronte. Otros requieren más trabajo ritual, como mezclar sangre de pollo, agua de la corriente a evitar y sándalo, y untarse el cuerpo antes de proceder a cruzar las aguas.
Veamos un ejemplo: << Cuando (...) no tengan más remedio que cruzar grandes ríos, primero deben acudir a la orilla y romper un huevo de gallina. En un recipiente, han de mezclar una pequeña cantidad de polvo de hierbas aromáticas con el agua, remover bien la mezcla y utilizarla para lavarse; así no temerán al oleaje ni a los dragones>>
No obstante, la naturaleza también ofrecía por sí misma místicos remedios que podían ser aprovechados. Cuenta que en las montañas del condado de Li, en Nanyang, hay un arroyo de aguas dulces. El agua es dulce porque ambas laderas del valle están cubiertas de crisantemos y la corriente arrastra su sabor y propiedaes. Ge Hong dice que incluso guerreros que sufrían de dolores y reumatismo desde hacía años se curaron gracias a estas aguas.
Amuletos contra demonios
Aquí entra en juego la herbolaria mágica. Ya hemos visto que la madera de melocotonero era considerada un soporte ideal para los talismanes, y eso es porque si naturaleza es de por sí protectora, de modo que figuras o sellos de esta madera son grandes aliados contra los malos espíritus.
El ChangPu o cálamo y la raíz de Bai Mao, imperata o cogón en español -conocidos vulgarmente como juncos- eran ingredientes principales que meter entre la ropa o en una bolsita para prevenir los ataques de estos seres, ya que ambos tenían mitologías celestiales.
El helecho macho, conocido por sus propiedades vermífugas, era utilizado también contra los gusanos y parásitos "espirituales" y demoníacos.
Por otro lado, el mercurio y el cinabrio eran frecuentes en la alquimia y en los exorcismos o purificaciones.
Una forma de ir prevenido ante los malos espíritus era llevar siempre consigo un pequeño espejo de bronce: se creía que los espíritus no pueden reflejarse en el mismo.
Medicina física y espiritual
Esta parte mezcla un poco la medicina tradicional con la alquimia. Un ejemplo de medicina tradicional la tendríamos en infusiones y emplastos, o en el uso de ingredientes especiales como vimos con el agua del valle de Li. Pero en su parte más alquímica, siempre requiere de ingredientes químicos.
En el Baopuzi encontramos una enumeración: << El elixir supremo para la inmortalidad es el cinabrio; le siguen el oro y la plata, después diversos hongos zhi (reishi), los cinco tipos de jade, la madre de nubes, las perlas preciosas, el rejalgar, el Taiyi Yuyuliang (piedra limonita), piedra de Taituhuang, la canela pétrea, el cuarzo... >>
También explica cómo preparar pildoras para alcanzar la salud y la inmortalidad. Las cantidades ínfimas hacen pensar que efectivamente pudieron ser.una ingesta común entre quienes pudieran permitïrselo, aunque sus resultados siempre hayan sido más que cuestionables.
<< (...) tome tres jin (Jin = medio kg) de cinabrio auténtico y un jin de miel blanca. Mézclelos, expóngalos al sol a diario y cuézcalos a fuego lento hasta que la mezcla permita formar píldoras. Ingiera por la mañana diez píldoras del tamaño de semillas de sésamo. En el plazo de un año, las canas volverán a oscurecerse, los dientes perdidos renacerán y el cuerpo adquirirá un aspecto lozano y radiante. Si se toma de forma continuada, un anciano recuperará la juventud; si se consume con regularidad, se alcanza la vida eterna y no se muere>>
Pietro V. Carracedo Ahumada - pietrocarracedo@gmail.com
Bibliografía:
-Benebell Wen. The Tao of Craft: Fu Talismans and Casting Sigils in the Eastern Esoteric Tradition. North Atlantic Books, 2016
-Puett, Michael. «Humanos, espíritus y sabios en la antigüedad tardía china: el maestro de Ge Hong que abraza la simplicidad (Baopuzi)», en Revista Extremo-Oriente, Extremo-Occidente, 2007.
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