Marcas de brujas en Creswell Crags (UK)

15.02.2019

(La noticia en la página oficial de turismo y patrimonio del yacimiento de Creswell Crags: https://www.creswell-crags.org.uk/2019/02/15/largest-discovery-of-witch-marks-in-britain-at-creswell-crags/ )

Las cuevas de Creswell Crags (riscos, grutas), cerca del bosque de Sherwood, en Nottingham, eran conocidas por su valor arqueológico y artístico, ya que en ellas se encontraron pinturas rupestres de una comunidad humana primitiva -se estima que hace unos trece mil años. Sin embargo, tanto para arqueólogos como para turistas habían pasado desapercibidas varias hendiduras en la piedra, varias marcas amontonadas a plena vista, que habían sido tomadas por grafiti del siglo XIX, y que tras un severo análisis, han demostrado ser símbolos protectores realizados en torno a los siglos XVII y XVIII.

Hace varios meses, aunque se haya hecho público ahora, Ed Waters y Hayley Clark, miembros de la Subterranea British Society, fueron los descubridores de este fenómeno, que se ha convertido en la mayor colección de grabados en cuevas de todo Reino Unido, por encima de Somerset, que apenas contaba con 75 registros, mientras que este descubrimiento contiene centenares y centenares de símbolos que quedan ahora pendientes de análisis.

No obstante, algunos fueron claramente identificados, a raíz de los cuales salió adelante la investigación completa. Estos símbolos, que reciben el nombre de marcas de brujas -no confundir con las marcas físicas que permitían identificarlas como tales -, fueron reconocidos por su popularidad en otros entornos, como jambas de las puertas de las antiguas casas, en los marcos de las ventanas, las chimeneas o en los muros de las ciudades, incluso en las iglesias. Todo ello hace pensar que tales marcas fueron realizadas en la cueva con fines protectores, apotropaicos, contra las brujas o los malos espíritus, lo que a su vez establece la creencia de que en esa cueva, concretamente, habitaban espíritus o demonios, o que podrían entrar en el mundo terrestre a través de ella desde las profundidades. La idea de las cuevas como puertas al infierno es común desde la antigüedad. Lo particular de este descubrimiento es que cada cámara de las cuevas esté cubierta por centenares de ellos, algunos de los cuales están incluso remarcados o repetidos, lo que hace preguntarse qué clase de terrible mal imaginaban los habitantes de la zona que se encontraba allí abajo, tan maligno o poderoso como para realizar tantísimos símbolos y regresar en varias ocasiones para reforzarlos.

Algunos de estos símbolos son de carácter religioso, como W o VV, identificado con la Virgen María del cristianismo, sino Virgen Virginis, Virgen de vírgenes; o PM, Pace María, o dos i mayúsculas cruzadas, haciendo referencia a Iesus y la cruz. Alison Fearn, de la universidad de Leicester, asegura que a pesar de su contexto cristiano, estas marcas no tienen valor religioso, sino simplemente mágico, en cuanto a su valor protector. Otros símbolos se han reconocido como posibles trísqueles, triquetras y hexifolios, flores de seis pétalos de los que se desconoce el significado concreto, pero que ya se encontraban representados en época romana., así como patrones circulares repetidos. A éstos, y a formas geométricas que asemejan cajas o simplemente superpuestas, y trazados laberínticos se les ha dado el valor de "trampas para los espíritus", ya que en el folclore los demonios y las brujas son bastante obsesivos con contabilizar las cosas o encontrar el principio y fin de un camino, y por ello estos trazados los mantendrían ocupados, engañados y atrapados.

Este tipo de grafiti ritual era común también cuando una población era asolada por una enfermedad o un desastre natural, así como malas cosechas. Esto se asociaba a los malos espíritus, de modo que evitar que saliesen de los infiernos propiciaba el bienestar de la gente. Esto es aplicable a este caso, ya que la población vivió prácticamente pegada a estas cuevas hasta el siglo XIX, cuando un duque alteró la localización. Hasta ese momento, los ciudadanos se protegían con estos símbolos talismánicos, de lo que la investigación que se tome a partir de ahora podrá revelar qué grabados se han encontrado, qué finalidades concretas tiene cada uno, qué fenómeno ocurrió durante ese período de tiempo para que se realizasen con tanto ímpetu, y tal vez, averiguar cuál era el mal concreto que se creía que habitaba en esas grutas. 

Pietro Viktor Carracedo Ahumada -pietrocarracedo@gmail.com

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