
Anton Lavey: fundador de la Iglesia de Satán y padre del satanismo moderno.
Howard Stanton Lavey (1930-1997) es conocido por su sobrenombre, Anton Szandor Lavey, por su papel como fundador de la Iglesia de Satán en Estados Unidos, y la primera en el mundo. Pero este Satán no era el castigador infernal ni el diablillo rojo con tridente que los religiosos intentaban vender (aunque el propio Lavey fuera todo un showman y le encantase disfrazarse). El Satán de Lavey era el hombre carnal, liberado de sus ataduras. El Satán de la Iglesia de Satán es ante todo un símbolo filosófico de rebeldía y libertad, en especial de aquellos aspectos que las autoridades políticas y religiosas oprimen por interés.
Vida de Anton Lavey antes de la Iglesia de Satán
Empecemos por conocer la historia de su fundador, aunque mucha fue retocada por él mismo. Anton vivió en Chicago, Illinois, y cuando creció tuvo distintos trabajos, entre ellos ayudante en un circo de San Francisco, admirando la vida nómada de quienes no habían encontrado otra salida más allá del espectáculo, en gran parte por sus "rarezas". Su rechazo hacia quienes acudían al circo a reírse de los deformes fue instantáneo y le hizo valorar doblemente la fuerza de los artistas.
En la iglesia y en el circo perfeccionó su talento para el órgano y el piano. Esta habilidad le sirvió para conseguir otros empleos, como en clubes de burlesque, de dudosa moralidad. Aquí vino su primera reflexión formal y el encontronazo directo con la sociedad: se encontró con los padres de las mismas familias que acudían juntas al circo y a la iglesia, en esta ocasión entregados al alcohol y al sexo fuera del matrimonio. El problema para él no era que lo hicieran, sino la hipocresía y la mentira que vendían.
Un tiempo después, mientras aún compaginaba con los clubes, donde además de la música pudo exprimir sus facetas circenses y escénicas, quiso estudiar criminología, y consiguió un trabajo como fotógrafo policial. Fue la segunda ola de realización que tuvo, al darse cuenta de lo grotesco, cruel y despiadado que podía ser el ser humano.
Entre clubes, amigos y la escena hippie de los años 60, empezó a cuajar en él la idea de un grupo filosófico sobre las pasiones del ser humano, las limitaciones éticas de las mismas, y la revalorización de los aspectos sociales que le resultaban inútiles y simplemente controladores. Así, cuando consiguió una casa - según él, un antiguo club ofrecido por una antigua jefa- en la noche del 30 de abril de 1966 (Noche de Walpurgis además), Lavey se rapó la cabeza y fundó la Iglesia de Satán, inaugurando también el I Annus Satanas, como si de un nuevo calendario se tratara.
La Iglesia de Satán y sus mandamientos
La Casa Negra de San Francisco, como se la conocía, fue la sede de la Iglesia de Satán, causa do un gran revuelo. Primeramente por los religiosos que hablaban de ellos como asesinos de niños en sacrificios, violadores, y toda la farándula que rodea al satanismo por parte del cristianismo, en este caso. Por supuesto allí no tenía lugar nada de eso, antes bien, seguían siendo gente que se reunía a debatir filosofía y sociedad.
Lavey, para responder a estos ataques, expuso su "doctrina" en la Biblia Satánica, mediante 9 declaraciones y 11 mandamientos, que exponemos a continuación:
Las Nueve declaraciones Satánicas:
Satán representa complacencia, en lugar de abstinencia.
Satán representa la existencia vital, en lugar de sueños espirituales.
Satán representa la sabiduría perfecta, en lugar del autoengaño hipócrita.
Satán representa amabilidad hacia quienes la merecen, en lugar del amor malgastado en ingratos.
Satán representa la venganza, en lugar de ofrecer la otra mejilla.
Satán representa responsabilidad para el responsable, en lugar de vampiros psíquicos.
Satán representa al hombre como otro animal, algunas veces mejor, otras veces peor que aquellos que caminan en cuatro patas, el cual, por causa de su "divino desarrollo intelectual", se ha convertido en el animal más vicioso de todos
Satán representa todos los así llamados pecados, mientras lleven a la gratificación física, mental o emocional.
Satán ha sido el mejor amigo que la iglesia siempre ha tenido, ya que la ha mantenido en el negocio durante todo este tiempo.
Podemos comprobar que se trata, más bien, de su propia concepción de Satán como figura rebelde contra la autoridad impuesta, al tiempo que ofrece una libertad y una justicia más humanas que espirituales.
Por otro lado, tenemos los 11 mandamientos satánicos, la verdadera revolución intelectual y religiosa que hizo que la farándula supiera que, detrás del espectáculo, había también una fuerza mayor que movía a la gente. En la actualidad siguen siendo los mandamientos que distintas iglesias satánicas exponen con orgullo:
Los 11 mandamientos satánicos
No des opiniones a menos que te las hayan pedido.
No cuentes tus problemas a otros a menos que estés seguro que quieren escucharlos.
Cuando visites la morada de otra persona, muestra respeto o no vayas.
Si un invitado en tu morada te molesta, trátalo cruelmente y sin compasión.
No hagas avances sexuales a menos que te hayan dado una señal de apareamiento.
No tomes lo que no te pertenezca, a menos que sea una carga para la persona y esté pidiendo a gritos ser tomado.
Reconoce el poder de la magia si la has utilizado exitosamente para lograr tus deseos. Si niegas el poder de la magia luego de haberla usado con éxito, perderás todo lo que has obtenido.
No te quejes de nada que no te involucre.
No dañes a niños pequeños.
No mates animales no-humanos, a menos que te ataquen o sea por comida.
Cuando camines en territorio libre, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pídele que se detenga. Si no se detiene, destrúyelo.
Primeros hitos "religiosos" reales
La Iglesia de Satán fue hogar desde sus inicios de muchos autores, artistas y cineastas, así como de periodistas, músicos y gente de toda clase que veía en Lavey, al que apodaban como El Papa Negro, una figura que se atrevía a representar lo que otros escondían.
Las polémicas y los cotilleos no faltaban, y las noticias se hicieron eco de dos grandes eventos: el primer matrimonio satanista, entre dos periodistas miembros, Judith Case y John Raymond, donde Lavey, vestido con túnica, capa y cuernos, parodió una misa católica y finalizó con el famoso Ave Satanas. El segundo fue el primer bautismo satanista, el de su propia hija Zeena -llamada así por una de las protagonistas de El Callejón de las almas perdidas, su película favorita.
Estos actos no dejaban de ser parte de su grupo cercano y comunitario, sin embargo, entre entrevistas, discos de música, libros y sensacionalismo, la faceta más importante de lo que el satanismo podía simbolizar para la gente vino después. En diciembre de 1967, Edward D. Olsen, un oficial de la marina estadounidense, muere en un accidente de tráfico. No estaba de servicio, debería haberse quedado en casa pero sus superiores no respetaron su descanso y le obligaron a acudir al trabajo fuera de su momento. La frustración de su esposa hacia lo que consideró como un asesinato "laboral" le hizo contactar a Lavey, para que oficiara un funeral satánico para su marido, ya que consideraba que tanto Dios como la sociedad donde les habían enseñado la "obediencia" habían acabado con su vida. Lavey accedió y ofició, pero aquí viene lo importante: fue un acto público, donde, como es costumbre, sus compañeros de milicia acudieron, llevaron el féretro, y dispararon al cielo, mientras Lavey gritaba Ave Satanas. No hubo, por parte de amigos y compañeros, ningún tipo de rechazo al ritual o las palabras: el acto satanista había sido respetado como uno más.
Otros eventos fueron claves para atraer a más gente interesada, especialmente aquellos de corte musical o cultural -no olvidemos que Lavey tiene publicados varios LP y libros, siendo una figura que ganaba relevancia. Hay muchas personas, incluyendo el propio Anton Lavey, que aseguraban codearse con la creme de la creme de Hollywood y la política. No entraremos en debate. Lo que sí podemos decir es que fue influente para grandes grupos musicales.
Asimismo el Satanismo Laveyano ganó mucho aprecio entre filósofos, neopaganos y ciudadanos de a pie, en especial cuando se quiso hacer una trampa durante una entrevista acerca de los impuestos que pagaba la Iglesia de Satán. Lavey, con su habitual desprecio pero mucha carisma, afirmó que pagaban sus impuestos, no como las iglesias cristianas. Aquello volvió a crear revuelo, tanto de las parroquias como de quienes daban la razón a Lavey.
El Fin de la Casa Negra y los comienzos de las Iglesias Satánicas
Pero poco a poco la espuma de la cerveza iba bajando, y Lavey con ella. Dejaron de hacerse encuentros semanales y mismas, y finalmente Lavey dejó su cargo de Sumo Sacerdote. La Casa Negra fue puesta a la venta para cubrir los.pagos del divorcio de Lavey. Hay quienes consideran que ya había conseguido lo que quería y sentía que podía retirarse a vivir de libros, otros creen que fue por problemas de salud....
Su hija Karla Lavey ocupó su lugar tras la muerte de su padre en 1997, de una pleurisma pulmonar. La Iglesia de Satán pasó a llamarse Primera Iglesia Satánica. Pero las distintas esciciones ya no tenían a su carismático líder general y se multiplicaron. Actualmente la Iglesia Satánica Laveyana que es oficialmente "la descendiente" de la Casa Negra, se encuentra situada en Hell's Kitchen, en Nueva York.
Las escisiones más famosas y con más repercusión son el Templo de Set, fundado por Michael Aquino para "los descontentos" de la Iglesia de Lavey, y el Templo Satánico, cuya principal diferencia con la Iglesia de Satán de Lavey es que en lugar de centrarse en el yo y obviar el altruismo, lo practican a través de políticas sociales y movimientos por distintos derechos y libertades.
Pietro Viktor Carracedo Ahumada -pietrocarracedo@gmail.com
Bibliografía:
-Barton, B. ; Asteron, F. Anton Lavey. la vie secrète d'un sataniste. Es. Camion noir, 2011
-Cavanilles, J. Satanismo. Historia del culto al mal. Almuzara. 2024
-Lavey, A.S. The Satanic Bible. Avon books. 1972
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