Neochamanismo y new age: ¿apropiación cultural o supervivencia comercial?

23.12.2025

En un mundo cada vez más digitalizado, desconectado de lo natural, crece el interés por encontrar respuestas que puedan dar un nuevo sentido al presente.
Después de la desilusión por lo "hippie" como estilo de vida, la espiritualidad New Age ha creado un mercado global, parte de él con base en el neochamanismo.

Este fenómeno plantea varios interrogantes:
¿Se trata de una apropiación cultural o de una adaptación a la modernidad?¿Dónde se pone el límite entre el intercambio cultural desde el respeto?

El chamanismo tradicional se basa en sistemas de conocimiento ancestrales, transmitidos oralmente en comunidades específicas. Como señala Eugeni Porras Carrillo (Gazeta de Antropología, 2003), un chamán tradicional actúa como intermediario entre lo humano y lo espiritual dentro de un contexto comunitario concreto, ejerciendo funciones tanto sociales como medicinales mediante rituales definidos.

En cambio, el neochamanismo representa una adaptación descontextualizada para nuevos consumidores, separándolos de sus culturas. Estas prácticas obedecen a la búsqueda occidental de una nueva espiritualidad, aunque ignorando apartados éticos como las estructuras comunitarias o el conocimiento de las tradiciones originales, y centrándose en muchos casos en la espiritualidad individual.

El neochamanismo realiza sus iniciaciones en talleres al estilo de retiros espirituales a precio turístico, mientras que las comunidades originarias no reciben compensación al respecto, ni se les cuestiona cómo estarían usando su legado.  Eso sin mencionar que apenas hay señales chamánicas como sueños, visiones, enfermedades extrañas... sino que se basa todo en un quiero y puedo; pero veamos cómo funciona...

Por tanto, tomando estos elementos como producto comercial se pierde la cosmovisión holística de cómo se conecta comunidad y territorio en la relación ecológica con el propio hecho espiritual, como parte de una experiencia transformadora. El neochamanismo, no reconstruccionista ni tradicional, ofrece una estética y una salida espiritual pero sin cambiar realmente ni el estilo de vida moderno ni llegar a la comprensión psicológica del verdadero chamán como mensajero entre mundos ni la responsabilidad de su papel. Y en cuanto a la tradición oral, bajo pretextos de conservación, se pueden encontrar amplios manuales de chamanismo…

Para ser chamán, se comercializa desde la vestimenta hasta objetos rituales producidos en masa, con cursos que prometen convertir a cualquier persona en pocos meses, desvirtuando siglos de aprendizaje. Esto se conoce como "colonialismo espiritual" donde los privilegios económicos permiten acceder a estos conocimientos ancestrales mientras las comunidades originarias siguen marginadas. Además, la mayoría de las veces desemboca en un provecho económico mediante la venta del mismo sistema "acelerado" en el mundo moderno, lo que no sólo desvirtúa, sino que provoca olvido de las tradiciones en pos de lo llamativo.

Es relevante señalar que algunas prácticas se encuentran más extendidas en el mainstream, como aquellas propias de América Latina desde lo amazónico o lo andino así como de la India o del Tíbet. En contraste, las tradiciones africanas tienen menor presencia. Esta selección puede responder a varios factores, como el exotismo percibido hacia estas culturas así como la disponibilidad de plantas psicoactivas en drogas como la ayahuasca, el peyote o los hongos.

 
Añadir aquí la influencia de figuras mediáticas, a modo de "gurús" que reproducen jerarquías raciales, al valorar ciertas culturas sobre otras. Veamos como ejemplo el mundo oriental frente al África subsahariana. El mundo africano es bastante diferente a este respecto: la santería, el vudú, la yoruba, o las religiones tradicionales africanas siguen imponiendo respeto y "exigiendo", al menos espiritualmente, una conexión en relación a su sistema cultural, ya sea por sangre, esclavitud o comunidad. Con todo, su espiritualidad siempre ha sido tenida por "inferior" a las asiáticas, que en realidad combinan mucha más filosofía, pero que culturalmente pueden resultar más aceptables y cercanas al mundo occidental: vegetarianismo o veganismo, meditaciones, danzas y ejercicios físicos… frente a sacrificios animales o ritos mucho más activos. Además, ¿quién sigue el chamanismo tibetano donde se alimenta de cadáveres a los buitres? ¿No se prefiere al chamán meditativo con sus campanillas? Baste como ejemplo de las "preferencias". En el caso de los chamanes australianos, su pésima situación actual los convierte en un simple estudio antropológico.

Como señala Vincent Basset (2007) no toda adaptación contemporánea se convierte automáticamente en apropiación cultural. Algunas son respetables medios de conservación. No obstante, habría dor normas a cumplir:

En primer lugar, las comunidades originarias deben decidir cómo, cuándo y con quién comparten sus conocimientos sagrados. Se necesita garantizar una compensación económica adecuada, de manera horizontal mediante diálogo entre iguales sin que el mundo occidental siga instrumentalizando patrimonios culturales que convierten en vulnerables. Algo que por desgracia no se está consiguiendo.

Finalmente, cualquier acercamiento debe tratarse bajo el criterio de la sostenibilidad ambiental considerando el impacto a largo plazo del turismo espiritual hacia los territorios de las comunidades anfitrionas. ¿Se puede querer aprender chamanismo en la selva con poblaciones indígenas, pero viajando en jeep todos los días para regresar a un resort de comodidades modernas?

Solo a través de estos compromisos multidimensionales se podrá crear un encuentro auténtico.

Así, el neochamanismo podría evolucionar para ser un puente intercultural. Para ello, se requiere cuestionar los privilegios de la sociedad moderna y la motivación para relacionarnos con conocimientos sagrados. La espiritualidad no es un producto, por lo tanto no debe ser reducida a una experiencia de consumo para eliminar las crisis existenciales contemporáneas. Solo queda elegir entre continuar con un colonialismo espiritual disfrazado de crecimiento personal o si cultivar un respeto por las tradiciones de comunidades amenazadas ante estas prácticas.

Nuria Acquaviva - nacquavivaps@gmail.com

Bibliografía:

-Fericgla, J.M. Los chamanismos a revisión. De la vía del éxtasis al internet. Ed. Kairós, 2000

-Gonzalez-Rubio Montoya, E. Magia chamánica. Editorial Dilema. 2008

-Morris. B. Religión y antropología. Akal, 2009.


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