La Tabla de plomo de Larzac: una maldición de brujas para brujas
En la región francesa de L'Hospitalet de Larzac se encontraron varias tablillas de maldición al estilo romano. La importancia del hallazgo es que están escritas en lengua gala, lo que las convierte en una fuente primaria inestimable para el conocimiento de esta lengua y su vocabulario.
La Tabla de Larzac, como se la conoce comúnmente, es especial por dos motivos: es el segundo texto en lengua gala más largo encontrado, y además trata un asunto peculiar: un grupo de mujeres haciendo brujería a otro grupo de mujeres. Es decir, no sólo nos aporta conocimiento lingüístico sino también social y cultural.
La Tabla fue encontrada en la necrópolis de La Vayssière, cerca de una vía romana, y atravesada por un clavo. Una localización natural, ya que las maldiciones requerían la intervención de espíritus del inframundo y difuntos, siendo las cercanías de una tumba la mejor opción para ello.
Es una lámina de plomo, y mide 26x14cm, partida en dos fragmentos. Cumple con la tradición romana de las tabellae defixionis, por lo que puede decirse que es producto de una Galia ya romanizada. En total contiene 160 palabras por ambas caras, y al ser escrita por mujeres y para mujeres, contiene muchas palabras femeninas que hasta el momento de su descubrimiento en 1983 eran desconocidas. Lingüistas y arqueólogos coinciden en que tuvo dos personas que escribieron, ya que expresión y grafía son diferentes en la parte inicial respecto de la parte final, que parece corregida.
El texto comienza con una invocación a Adgagsona, (su nombre se traduce como "la tejedora de hechizos"), diosa celta del inframundo y la magia.
Traducimos al español desde la versión francesa de Lambert (2002).
<<Envía el hechizo de estas mujeres contra sus nombres (que figuran) más abajo; este es un hechizo de hechicera que embruja a hechiceras. Oh, Adsagsona, mira dos veces a Severa Tertionicna, sus sacerdotisas del hilo y sus sacerdotisas de la escritura… He aquí la magia de las mujeres, sus nombres del inframundo, la profecía de la vidente que teje esta magia (...) para que libere a aquel a quien ellas hayan golpeado con una maldición; mediante un maleficio contra sus nombres, ejecuta el embrujo sobre el grupo que aparece más abajo (...)>>
Aquí ya vemos muchos elementos propios de la antigua magia europea: la doble mirada como el poder de la mirada para maldecir; magia de hilos (nudos, ataduras y quizás la herramienta del hueso como bastón mágico) y escritura (el poder de la palabra). Adsagsona además tiene en esta tablilla una de sus representaciones más claras como divinidad femenina e infernal. Se deja claro que se trata de grupos de hechiceras contra hechiceras, en este caso, que lanzan un contra hechizo, pues las que aparecen nombradas en la tablilla fueron las primeras en "atacar", según parece, al cliente de estas mujeres.
Aunque el texto no ha podido ser traducido en su totalidad, sí conocemos los nombres de las hechiceras que son hechizadas:
Banona Flatucias
Paulla dona ("señora" de) Potitius
Aia duχtir ("hija" de) Adiegias
Potita matir ("madre" de) Paullias
Seuera duχtir ("hija" de) Valentos dona Paullius
Adiega matir ("madre" de) Aiias
Potita dona ("señora de") Primius [... ] Abesias
Eiotinios? (Se desconoce si es nombre propio o una palabra conjuntiva)
Ruficna Casta dona ("señora de") Banonus
Diligentim Vlationicnom
Aucitionim materem Potiti
Vlatucia matir ("madre" de) Banonias
Los apelativos de hija, madre o señora han dado mucho de qué hablar. Autores como Lejeune (2004) han propuesto que, al tratarse de un colegio de hechiceras, este tipo de nombres hagan referencia a maestras y alumnas, a iniciadas e iniciantes, de forma que fueran vinculadas internamente.
El texto continúa después, especificando:
<<(...). que estas mujeres arriba mencionadas y hechizadas queden reducidas a la impotencia respecto a él (...) cualquier hombre que ejerza como juez y al que ellas hayan golpeado con una maldición: que ella anule la maldición de ese hombre; que no haya hechicera de la escritura, ni hechicera del hilo, ni hechicera instigadora entre estas mujeres que solicitan a Severa, la hechicera de la escritura, la hechicera del hilo, la extranjera (...) que ella no escape del mal de la hechizada... >>
Vemos aquí patrones comunes con las defixiones romanas (podéis leer el artículo concreto aquí), como es la impotencia, la incapacidad de afectar o hacer nada a la persona protegida (que en este caso ha sido la atacada anteriormente y ahora "liberada"). También vemos el detalle de mencionar a Severa como bruja extranjera, o a alguna de sus convivientes en el colegio mágico.
Para terminar, debe aclararse también que lo del "colegio de magia" no es ninguna suposición o invención moderna. El autor romano Pomponio Mela registró durante sus viajes congregaciones y grupos oficiales de mujeres galas, sacerdotisas cuyos servicios eran requeridos para ciertas situaciones "mágicas", como cambios de clima, viajes, batallas etc. También debe recordarse que César y posteriores ya habían percibido entre las poblaciones celtas, galas y germanas que existían mujeres a las que se atribuían poderes como la adivinación o la suerte.
Esta tablilla de maldición no está aislada ni en su contexto galorromano ni en su zona geográfica. En esta misma zona se halló otro plomo, pero esta vez con un hechizo benéfico, la llamada Tabla de Chamalières. En ella se menciona a Maponos, divinidad galobritana que fue asociada con Apolo en su faceta médica. Por si quedaban dudas, esta tabla se halló en una fuente curativa y benéfica, y no presenta ningún tipo de daño físico.
Pietro Viktor Carracedo Ahumada- pietrocarracedo@gmail.com
Bibliografía:
- Ciurli, F..; La Defixio De L'Hospitalet-du-Larzac: Dati Oggettivi e Proposte di Interpretazione. Ephesia Grammata (Vol. 2, fasc. 3).2008
- Lambert P.Y. ; La langue gauloise, Errance, Paris, 2003.
Artículos relacionados:


